Tengo miedos que no existen, ideas que me hablan y sensaciones que me persiguen.

Tengo valor para no dejarme ver y rechazo a dejarme llevar.

Tengo cosas en mi cabeza y sólo algunas son verdad.

Todo lo que escribo habla de lo que no entiendo o de lo que me gustaría encontrar.

Y sólo cuando me secuestra la imaginación, sé lo que es libertad.